En este caso, el encargo consistió en la regularización de una ampliación existente, con el objetivo de dejar la propiedad completamente al día y con respaldo formal ante la Dirección de Obras. Tras el levantamiento y revisión técnica, se confirmó que la ampliación cumplía con los requisitos exigidos, lo que permitió gestionarla mediante un proceso simplificado de Permiso y Recepción Simultánea, conocido popularmente como la “Ley del Mono”.
El trabajo se abordó de forma ordenada y estratégica: verificación de condiciones, revisión de superficies y coherencia del proyecto, preparación de la documentación y tramitación municipal enfocada en reducir tiempos y evitar observaciones. Cuando una ampliación cumple, el objetivo es claro: regularizar rápido, bien y sin sorpresas, para que la propiedad recupere tranquilidad jurídica y valor comercial.
El resultado es una vivienda con su ampliación formalmente reconocida, lista para operar sin riesgos, venderse o financiarse con mayor facilidad, y con la certeza de que todo está correctamente tramitado.
En Campanil Arquitectos nos especializamos en regularizaciones con criterio: si existe una vía correcta y simplificada, la usamos a tu favor—siempre con respaldo técnico y cumplimiento normativo