Este proyecto nació con un objetivo claro del cliente: rentabilizar un terreno familiar mediante el desarrollo de un condominio tipo A de carácter residencial, compuesto por 3 unidades de vivienda de dos niveles. El desafío era hacer que cada unidad fuera atractiva y funcional por sí misma, manteniendo coherencia de conjunto. Por eso, aunque las tres viviendas comparten el mismo programa arquitectónico, cada una fue diseñada con distribución y carácter propio, respondiendo a distintos perfiles de uso y mejorando el potencial comercial del proyecto.
La etapa clave —y la más estratégica— fue el estudio de cabida: optimizar al máximo el aprovechamiento del suelo sin salirnos ni un centímetro de la normativa urbanística aplicable, y resolviendo desde el inicio las exigencias de accesibilidad universal. En este tipo de proyectos, la diferencia entre un buen diseño y un proyecto que se “cae” en revisión está en anticipar: rasantes, distanciamientos, ocupación, circulaciones, accesos y funcionamiento real, todo pensado para que el proyecto sea aprobable y construible.
A nivel de lenguaje, el encargo se desarrolló con una identidad mediterránea contemporánea, tal como lo solicitó el cliente: volúmenes claros, líneas limpias y una imagen cálida y sobria, diseñada para mantenerse vigente en el tiempo y aumentar el valor percibido de cada unidad.
En Campanil Arquitectos diseñamos condominios con mirada de inversión: cabida + normativa + arquitectura atractiva